Santa Faustina Kowalska: Apóstol de la Divina Misericordia

Santa Faustina Kowalska (1905-1938), nacida en Polonia el 25 de agosto, fue una humilde monja de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. Su camino hacia la vida religiosa la llevó, con mucho esfuerzo debido a su pobreza, a ingresar al convento de Varsovia en agosto de 1925, una fecha clave que marca el inicio de su vida consagrada. Durante este tiempo de servicio, tuvo visiones y revelaciones de Jesús que la convirtieron en la «Apóstol de la Divina Misericordia».
Su misión fue difundir el mensaje del amor y la misericordia de Dios por toda la humanidad. Las devociones que nos dejó, por petición de Jesús, son:
La imagen de Jesús Misericordioso, con la inscripción «Jesús, en Ti confío».
La Coronilla de la Divina Misericordia, una poderosa oración.
La Fiesta de la Divina Misericordia, que se celebra el primer domingo después de Pascua.
El legado de Santa Faustina se encuentra en su Diario, donde registró todas sus revelaciones. Este libro es un tesoro de la fe que nos recuerda la infinita compasión de Dios.
Canonizada por el Papa Juan Pablo II en el año 2000, Santa Faustina es un faro de esperanza para los católicos y un orgullo para Polonia.